El Santo Grial entre cátaros y templarios (Segunda parte)

Nota importante: al lector recién llegado a esta serie de investigaciones, le sugerimos leer, primero:

Cualquiera que se pasee por la historia de Francia sabrá que la “flor de lis” es el símbolo de la realeza en ese país. Lo que se ignora popularmente, en cambio, es el origen de la distinción otorgada a esta flor: se trata que Clodoveo I, rey merovingio, la recibió directamente del “cielo”, de manos de ángeles.

Por supuesto, estamos aquì ante un símbolo metafórico evidente. Ha sido la realeza francesa, quizás más que ninguna otra, la que ha destacado a través de los siglos la potestad “divina” de sus reyes, y de hecho, el conflicto que llevó en algún momento a la subordinación de los reyes franceses a la autoridad papal no ha sido en esa historia continental un hecho menor. Recordemos que como distintivos de ese “don celestial” muchos reyes y emperadores (copiando el modelo francés) habrían detentado –según sus defensores- cualidades suprahumanas tales como el “don de sanación”. Aún en el siglo XVII el rey de Francia caminaba entre el pueblo en ciertas fechas, tocando a sus súbditos enfermos, con el fin, real o imaginario, de curarles por ese toque. Y esto se ha perpetuado hasta tal punto que nuestras modernas naciones democráticas conservan la costumbre que el séptimo hijo varón de una familia tenga como padrino al Presidente de turno, una evidente supervivencia de la creencia tanto que ese niño se transformaría en “hombre lobo” como que había una cualidad en el mandatario para exorcisarle de esa condición. Y, obviamente, es una creencia supérstite de tiempos monárquicos.

Todo esto no pasaría quizás de ser un comentario de color sobre ingenuas suposiciones antiguas si no hiciera eco en nuestra mente el recuerdo de la condición de “brujos” que se les adjudicaba a los reyes merovingios: y el hecho aparentemente inocuo que la flor de lis es la sucesión cultural natural de la flor de lirio que en el Oriente fue históricamente el símbolo de Judea.  En consecuencia, si Jesús era descendiente directo de David y Salomón, como se sostiene, eso lo hacía rey – sacerdote de Judea, y la adopción de la flor de lis por los merovingios los declama como sucesores dinásticos de Jesús. Y dejen de preocuparse por un Jesús “muerto” en la cruz: tanto el Corán como Basílides (erudito alejandrino que falleciò alrededor del 130 DC) dejan expresa constancia que Jesús fue reemplazado a último momento por un tal Simón de Cirene.

 No es éste el lugar para extenderme sobre la necesidad de reinterpretar los Evangelios a la luz de un espíritu abierto y nuestros conocimientos actuales. Permítaseme sólo dejar constancia de algunos hechos críticos:

a) Jesús no era “de Nazareth”. El pueblo llamado así recién fue “fundado” alrededor del año 30….después de Cristo. La expresión es una mala traducción de la frase “Jesús el Nazareo”, ya que los Nazareos eran una de las tantas facciones de zelotes (sí, los judíos combativos y nacionalistas, algo alejado de la imagen edulcorada y lavada que la historia ecleciástica nos ha legado de Yesuá ben Yosef) que tenían su lugar de reunión en Betania. Betania, adonde marcha Jesús con su gente para resucitar a Lázaro… hermano de María Magdalena. Una Betania que se desprende le era muy conocido, prácticamente su lugar de residencia. Y donde “iniciaba” a sus discípulos, por lo que no puedo dejar de preguntarme si la “muerte y resurrección” de Lázaro era literal o simplemente simbólica. No perdamos de vista que el Cristianismo primitivo no es el que nos llega, ya que en el camino la “influencia paulina” fue excluyente. Pablo –que no conoció a Jesús- maquilló y suavizó el cristianismo primitivo para resultar funcional al interés romano. Difícilmente, por ejemplo, podría haberse expandido entre gentiles un cristianismo que culpara a los romanos por su muerte. Y como la diáspora de judíos era inevitable –y, se suponía quizás entonces, debilitada su presencia en todos los estamentos- se “dibuja” exagerada la responsabilidad tanto del Sanedrín como del pueblo judío (¿alguien puede creer seriamente que un prefecto de Roma iba a depender de una muchedumbre para tomar decisiones jurídicas respecto a un reo?) con lo cual se produce lo que todos sabemos: que durante dos milenios se acusara a los hebreos de la muerte de Jesucristo. Esto le era funcional, decía, a Pablo para llegar al público romano. Betania era, posiblemente, el hogar matrimonial de Jesús y tal vez también la sede de su escuela mística. Eso le da un sentido particular a la decisión del cura Sauniére de llamar “Villa Betania” al palacete que se hace construir en Rennes-le-Chateau. No quiero dejarles sin cerrar otra necesaria consecuencia de las manipulaciones de Pablo: desacreditando a los judíos, desacreditaba a la familia sobreviviente de Jesús y sus descendientes. Hay que preguntarse si en este maquiavelismo paulino no se encuentra el germen del antisemitismo.

b) Godofredo de Boullión fue rey de Jerusalén (en realidad, no quiso ese título y se asignó el de “abogado del Santo Sepulcro”, pero a los efectos políticos era lo mismo) a quien acudieron los templarios para pedirle apoyo en su “misión”. ¿Creen que es casualidad que sea antepasado sanguíneo de San Antonio de Padua, el santo de los “objetos perdidos”, de presencia tan evidente en Rennes le Chateau, en Capilla del Monte, en Piriápolis?.

c) La verdadera advocación de la Catedral de Notre Dame (“Nuestra Señora”) de París es Notre Dame sous Terre (“Nuestra Señora Bajo Tierra”). Y ya señalamos en nuestro artículo anterior que en su emplazamiento supo haber un templo dedicado a Isis en época romana y más tardíamente, una Virgen Negra. Y fuera de la profusión de Vírgenes Negras en la geografía francesa e hispana, y su indudable vinculación con Isis y los cultos matriarcales a las diosas de la fertilidad, me pregunto: ¿porqué siempre la aparición de la virgen, o su entronización en casi todas las latitudes del globo, exige una gruta, natural o artificial?.

d) En Rennes, reparemos –según me señalara José Luis Giménez- en el bajorrelieve al pie del altar:

En él,  aparece María Magdalena embarazada claramente. Y aún más: extrañamente, con un libro abierto en sus manos y una calavera ante ella. Hay que ser muy ingenuo para suponer esto meros detalles decorativos del artista, toda vez que, por otra parte, vuelve a repetirse en distintas ocasiones en la iconografía. El mensaje es claro: ella tiene un Conocimiento sobrenatural que transmitir. Y está embarazada. ¿De quién?.

e) El castillo condal en Rennes, construido entre los siglos IX y XIII (que no es el castillo de Hautpoul que aún se conserva)  se levantaba en los terrenos que fueron los dominios de Sauniére. Fue destruido durante la Cruzada Albigense, pero se saben dos cosas: (a) que había numerosos subterráneos que fueron cegados (y algunos de los cuales Saunière excavó), y (b) la capilla del castillo fue el fundamento de la iglesia de Rennes. Sí, la misma del cura de marras. Es aquí cuando debemos tener en cuenta más que nunca que el lugar, llamándose Rhadés, fue capital de los visigodos y refugio merovingio (¿les recuerda algo?) y aún antes, con el nombre de Redhae, bastión romano.

El punto es que la iglesia fue consagrada ya en 1059 por Güifred, arzobispo de Narbonne. Costaba tomar conciencia, estando de pie en ella, que más allá de las inevitables refacciones y modificaciones el edificio, simbólica y fundamentalmente, tenía más de mil años de antigüedad. Aún más, la cripta subterránea es de los siglos V y VIII –claramente visigótica- y se ha hallado rastros de una tumba señorial de los siglos VIII y IX.

f) Es muy posible entonces que la persistente leyenda que en ese lugar había un templo a Isis, sabida la predilección romana por esta deidad, sea cierta. Y aquí demos un salto geográfico, a la iglesia de Saint Sulpice, sobre la que trabajamos en nuestra nota anterior: también fue edificada sobre un templo a Isis.

Y aquí debo mencionar algo que ya señalé en otra oportunidad: si uno tira una línea recta, puede unir Saint Sulpice con la famosa capilla Roseline en Escocia por un lado y Rennes le Chateau por otro. Pero si continúa al sur esta segunda línea, pasará muy cerca de Barcelona. Y aún antes de ésta, por las proximidades de Vilajuïga. Vilajuïga merece una nota por derecho propio, de modo que será la próxima.

g) En Rennes-le-Chateau ya es de fama internacional el fenómeno de las “pommes bleues” (“manzanas azules”) cuando cada 17 de enero al mediodía, el sol que penetra por el vitral opuesto a la puerta disimulada que lleva a la cripta, además de mostrar sus habituales círculos ambarinos, rojos, amarillos, blancos, exhibe, sólo entonces, algunos azules. Realmente, quiero estar allí en alguna ocasión cuando ocurra. Por ahora, y sólo para consolarme, repaso todas las hipótesis esgrimidas para justificarles. Todas pueden ser posibles, todas pueden ser alocadas. La mía es quizás la más delirante de todas, pero no puedo dejar de pensar en una molécula de ADN ante esta foto:

(Crédito Sergio Chorro)

Es posible también que su significado sea sólo llamar la atención sobre la fecha en sí. Porque el mismo fenómeno se produce el 17 de enero en la iglesia de Saint Sulpice. El mismo Bérenguer Sauniére sufre la apoplejía fatal un 17 de enero (fallece cinco días después, el 22; me pregunto si no habrá “elegido” morir en cierta fecha y no le salió como pensaba…). ¡Y 17 de enero es la fecha de Santa Rosalinda (Rosalinda-Roseline!). Y no terminamos aquí: en la cercana localidad de Rennes-les-Bains, en su cementerio, hay una tumba de un tal “Jean Vié” (¿Juan Vida?) muerto un 17 de enero. La tumba está vacía.

A propósito: Marie de Négri, marquesa de Hautpoul y de Blanchefort, sepultada en el cementerio de Rennes (cuya tumba cambió de lugar Sauniére como una de las primeras cosas extrañas que hiciera) falleció el 17 de enero de 1781.

h) Una pregunta que debemos hacernos sobre Saint Sulpice. Si es verdad que los astrónomos Cassini, padre e hijo, construyeron el “gnomon” famoso para determinar con exactitud la fecha astronómica de la Pascua… ¿porqué nos se empleó el cercano observatorio de París?. ¿Porqué en una iglesia, y ésa iglesia?. Esta sola pregunta hace que los intentos de la Curia de minimizar la importancia, si se quiere “esotérica” del lugar (y no hablemos de su presencia en “El Código Da Vinci”) resulten ridículos. Una herramienta astronómica en un contexto religioso… ¿acaso eso no es pura Astrología?.

i) Astrología y Numerología juegan crípticos papeles aquí. Enumeremos algunas curiosidades: El piso de la Torre Magdala no sólo es ajedrezado: tiene 64 baldosones. La misma Torre, de escasos ventanales, tiene una escalera con 11 (Número Maestro) escalones que lleva a la terraza. Del otro extremo de la veranda, el Invernadero es de cristal, con un escalera de 11 escalones que lleva a un sótano. La Torre Negra. La Torre Blanca. La Torre Negra lleva por el 11 (Número Maestro del discipulado) arriba, a la Luz. La Torre Blanca, de la misma manera, a la Oscuridad. Una es Negra con salida a la Luz, la otra Blanca con salida a la Oscuridad. Cada una encierra su opuesto. Enantiodromía pura, diría Jung. Y avancemos: 22 (siguiente Número Maestro, el de la Obra) hay en las escaleras que del jardín suben a la veranda, once de cada lado. Por cierto: si delimitamos el cuadrado con el ancho en línea recta de la torre Magdala al Invernadero y lo transportamos en dirección a la Villa Betania, delimitan un área donde la superficie de la torre Magdala entra exactamente… 64 veces.

Lápida de la tumba de Marie Négri. como dije, falleció -según actas parroquiales- el 17 de enero de 1781. Pero observen que en la lápida el año es MDCLXXXI (1681) con el ¿error? extra de haber un «0» (o una letra «O») entre el D y el C…

j) Permítanme una breve conclusión: si Jesús era heredero sanguíneo de David y Salomón, compartía con ellos la condición de Rey – Sacerdote (y no simplemente relegado al papel meramente “espiritual” que el mensaje paulista consiguió perpetuar, sino atenía a un verdadero poder mundano y material que se suma al espiritual, como cualquier patesi mesopotámico. Y todos sus atributos herméticos, sus contactos con planos preternaturales y en ese contexto es una evolución que, además, y siendo absolutamente humano fuera a la vez Avatar. Si sus descendientes emparentaron con los reyes merovingios, como supongo, transmitieron a estos sus genéticas modificadas desde los cielos (recordemos a Clodoveo recibiendo su símbolo de manos de los ángeles bajados del cielo) y en este momento hay mucha gente por ahí (toda la que la descendencia multiplicada de la estirpe merovingia puede haber generado en mil quinientos años) con un ADN esperando el momento de su despertar…

(Continuará)

9 comentarios de “El Santo Grial entre cátaros y templarios (Segunda parte)

  1. Josep dice:

    Estoy disfrutando con todo esto. Te imagino trepado al muro del cementerio con la cámara… Lástima que en la foto no se aprecien inscripciones. Además, ¿la tumba de un cura sin una cruz? Encima de la lápida ¿una copa? aunque sea un florero vacío, recuerda al «grial».
    Vilajuïga es un pueblo muy pequeño; lo que si fue importantísimo, y queda en la misma línea, es el monasterio de Sant Pere de Rodes.
    Espero impaciente la continuación…
    Un abrazo

  2. Juan dice:

    Felicitaciones por el artículo.
    Permítame abundar en el punto f: Isis es el arquetipo de la Vírgen María. Se sabe que la figura de esta diosa recorría ruidosamente las calles de Roma cuyos títulos eran: Reina de los Cielos; Reina del mundo; Madre de los dioses; Rosa Mística; Torre de sabiduría; Vírgen Generadora; Espejo de Justicia.
    Las letanías católicas rezan para la Vírgen María:
    – Reina del Mundo, ruega por nosotros
    – Santa Madre de Dios, ruega por nosotros
    – Rosa Mística, ruega por nosotros
    – Torre de Sabiduría, ruega por nosotros
    – Espedjo de justicia, ruega por nosotros; etc.
    Los templarios, cataros y demás «herejes» rebeldes al dogma de Roma, sabían que la figura de la Vírgen era, en realidad, una reelaboración a partir de figuras de religiones egipcias y asiáticas.
    Roma, recuérdese, se había expandido tanto que dentro de su territorio quedaron inscritos pueblos nor arábigos, asiáticos, egipcios, etc. Pero esto implicaba, a la vez, que el mapa religioso de Roma incluía los cultos de dichos pueblos. En estos pueblos sus divinidades ostentaban, cientos de años, los títulos de Dios Único; Todopoderoso; Padre de todas las cosas; Rey de los cielos; Padre celestial; Cordero divino; Padre eterno, etc. Al mismo tiempo recorrían las calles de Roma los adoradores del Dios que es hijo y padre a la vez; Unigénito nacido de una virgen; que fue «entregado»; que fue traído de una montaña; que murío en un madero; que fue herido en el costado por una lanza; que resucitó al tercer día; que murió para salvar a la humanidad del pecado. También se rendía culto, de forma oficial por los sacerdotes romanos, a la divinidad nacida en un pesebre el 25 de diciembre; adorado por pastores; considerado Hijo de Dios, Dios de la Luz; visitado por reyes magos quienes ofrendaron oro, incienzo y mirra; que resucitó al tercer día; y que fue seguido por doce discípulos. Y no estoy hablando del Jesús que usted y yo tenemos en la mente.
    Por entonces, para Roma era apremiante la unidad política y para este objetivo debía alcanzarse antes una unidad religiosa. Roma no hizo más que conciliar las religiones en una, convirtiendo las originales en afluentes y la nueva en «auténtica y verdadera».
    Por esta razón, las figuras de los personajes bíblicos del Nuevo Testamento son híbridos todos (olvidaba decir que en el norte de Arabia la divinidad era hijo terrenal de José y María, aunque enviado por Dios para una misión especial en la Tierra).
    Continuaré.
    Saludos

  3. Alicia dice:

    Gustavo,soy católica apostólica romana.Acabo de terminar de leer tu artículo.Mi familia dejó la religión católica oficialmente (en realidad casi la odian,o se les ha enseñado a odiarla);en la actualidad integran una escuela de pensamiento con raíces gnósticas.Todo lo que has escrito resume su…religión(así hay que considerarla puesto que tienen rituales).Han visitado la escuela que hay en Brasil,donde de vez en cuando hacen las «conferencias de renovación».También fueron a la de Zaragoza y en Francia visitaron las cuevas en donde se refugiaron los cátaros.Respeto sus ideas aunque no las comparto y ellos tratan de respetar las mías.De manera que todo lo que escribiste ya lo he oído.
    Pero lo que me molesta es cómo lo has escrito:te presentas como el que todo lo sabe,a pesar de que deslizas palabras como «dicen que»,»se sabe qué».Me gustaría ver un documento que apoye esas ambiguedades.
    Que te quede claro;no eres el único dueño de la verdad,y quizá yo tampoco.Pero respeta a la Iglesia Católica,institución que con todos sus defectos amo y respeto,así como yo respecto al Lectorium rosicrucia…disculpa no sé terminar la palabra.
    Si en algo te he molestado,discúlpame no ha sido mi intención.

    • Gustavo Fernández dice:

      Hola alicia:
      Supongo que habrás leído todos los artículos de la serie, no sólo aquél en el que posteas. Quizás no, porque exiges «pruebas» y las pruebas están documentadas, precisamente, en el relato complato de todos ellos. Si necesitas los enlaces para encontrarlos rápidamente, pues me los pides y con gusto te los facilitaré.
      Que estés bien.

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