La saga de Rapa Nui (III): La llegada de los Inkas

Ahu Vinapú. Mariela sirve de referencia de tamaño.
Ahu Vinapú. Mariela sirve de referencia de tamaño.

No puede negarse la fascinación que el “ahu” Vinapú ofrece. Es, aunque en menores dimensiones, la propia Sacsajhuamán presente. Esta plataforma ceremonial, ubicada al suresta de la isla, es un misterio dentro de otro enigma. Es otra plataforma ceremonial con moais sobre ella, sí. Pero el corte de las rocas y su encastre perfecto (la aburrida y ultracitada frase de “no cabe una hoja de papel en los intersticios” es rigurosamente cierta) remite a aquél otro sitio ceremonial atribuido (sé que erróneamente) a los inkas y, en todo caso, a una cultura anterior de la que éstos se nutrieron. La diferencia estribaen la menor magnificencia de los bloques. Pero el trabajo es perfecto.
Caminábamos por allí con mi mujer escuchando las explicaciones que una guía local daba a algunos visitantes. “Que se dice que es inka pero no lo es”, “que si fuera inka seríamos bajitos como ellos”, “que hablaríamos quechua”, “que…”. Este parecer es sostenido por muchos en la isla. Y parte del error conceptual de suponer que admitir un origen inka a estos restos significa por extensión adjudicar al poderoso pueblo sudamericano la colonización de la isla. Lo primero no implica lo segundo pero parece que en la resistencia (cultural, porque los rapanui se sienten fuertemente polinésicos y ajenos a América) a aceptar una presencia intelectual e histórica que no sea “pura» respecto de sus raíces es muy fuerte. Aquí aportamos algunas evidencias que tenderán a debilitarla.

Detalles
Detalles

Aclararlo es necesario: ciertamente, no creo en absoluto ni en una presencia “civilizadora” inka y, ni tan siquiera, una prolongada permanencia. Pero la escasa evidencia es inapelable. Primero, el ahu Vinapú. No solamente no hay otro con esa perfección en toda la isla: no lo hay en toda la Polinesia. Para peor (o mejor, depende del lado que se mire) a unos escasos treinta metros se levanta otro “ahu”, el Tahira. Este, sí, es evidentemente rapanui, peor con una características que con humor típicamente “argento” nos obligaron a disimular nuestros comentarios frente a los demás para no herir susceptibilidades.
Me explico.
Cuando uno visita cualquier otro “ahu” (Te’peu, Tahai, Tongariki, Ahivi, etc.) el modelo se repite. Piedras, generalmente “roladas” (es decir, esferoides) acumuladas prolijamente en enormes cantidades y extensiones. Pero en el “ahu” Tahira (véanse las fotos) se trató (con pésimos resultados) de hacerse algo distinto: imitar al “ahu” Vinapú. Con grandes rocas planas puestas de muro al frente, vertical, y relleno de rocas menores, si el “ahu” Tahira hubiera estado en cualquier lejano punto de la isla quizás no habríamos reparado en ello. Pero allí, tan próximo al

Otra vista de Vinapú
Otra vista de Vinapú

Vinapú, la comparación era inevitable e irresistible. Tahira es una pésima imitación

Ahu Tahira
Ahu Tahira

de Vinapú. Con Mariela (perdón a los rapanui por la falta de respeto) nos imaginábamos tratando de copiar el modelo dejando por los inkas, mientras unos trataban de sostener las grandes moles en su lugar, otros iban y venían corriendo indicando dónde, a semejanza de los artífices sudamericanos, tenían que meter piedras mientras el grotesco conjunto, entre insultos y rascadas perplejas de cabeza, amenazaba con desmoronarse…
La comparación no solamente señala las diferencias. Aún apreciando el enorme esfuerzo que tienen que haber hecho los imitadores, es simplemente patética.

Ahora bien. ¿Qué hacían los inkas allí?. Aquí debemos recordar la bien documentada expedición marítima de Túpac Inka Yupanqui, décimo soberano sucesor de Pachacutec, en los comienzos del siglo XV. La famosísima expedición Kon Tiki, de Thor Heterdahl, demostró la factibilidad práctica de esa hipótesis según la cual la expedición inka habría llegado hasta Mangareva. En consecuencia, la hipótesis que sustentamos es que los inkas llegaron en esa expedición, permaneciendo un tiempo, para luego continuar su exploración de la Polinesia.

El típico preciosismo inka
El típico preciosismo inka

Fuera de Ahu Vinapú, no hay muchas otras evidencias de esa presencia inka, lo que se

Otra vista de Tahira
Otra vista de Tahira

condice con la afirmación que no permanecieron mucho tiempo. Hay, sin embargo, dos huellas interesantes:

a) entre los rapanui y en tiempos tardíos se popularizó un “arma” que llamaban mata’a. Coloco “arma” entre comillas porque los fisiólogos han señalado que si bien, siendo de obsidiana, podría provocar heridad importantes, difícilmente fuera mortal, siendo, más posiblemente, un instrumento ceremonial. Y como demostramos aquí, la mata’a se parece extraordinariamente al “tumi” el cuchillo semicurvo ceremonial inka.
b) La otra evidencia es esta estatuilla, de apenas 40 centímetros de altura, de horizonte arqueológico inka y hoy en el

Una mata'a
Una mata’a

Museo del Oro de Bogotá, Colombia (recordemos que, siempre hablando de Túpac Inka

Un tumi
Un tumi

Yupanqui, sus numerosas –y exitosas- campañas militares llegaron al sur tan lejos como al río Maule en Chile, al Tucumán en Argentina y mucho más allá de Quito, Ecuador, al norte con lo que el hallazgo de elementos inkas en territorio colombiano no sería tan extraño). Y como es innecesario aclarar, la estatuilla reproduce en un todo a un “moai” rapanui.

¿Qué pudo haber pasado, entonces, para explicar un “ahu” inka y no otro tipo de construcciones o restos de ese origen en la isla?. Algo tan sencillo como esto. Llega a la isla la expedición inka. Y son recibidos no belicosamente, sino en buenos y solidarios términos por los locales,

La "estatuilla moai"
La «estatuilla moai»

que les proveen alimento, asistencia, todo tipo de ayuda. Y los inkas, hábiles además en cuestiones diplomáticas que sabían la necesidad de los buenos términos con ese refugio perdido en la inmensidad del océano, permanecen poco tiempo, el necesario para descansar, reabastecerse y reorientar sus pasos y parten dejando tras de sí, en señal de agradecimiento y tributo a la acogida, una única construcción funcionalmente ceremonial para los locales, algo que para ellos no sería tan difícil ni prolongado en el tiempo construir. Vinapú. Un modelo a escala reducida de tantas construcciones de similar tenor que jalonan su natal Q’osqo. Se me ocurre pensar, también, que la “inyección” renovadora que significó la presencia inka pudo haber empujado a los rapanui a darle mayor magnificencia a sus plataformas ceremoniales, pasando de esos fundmentos basales de poco más de metro y medio a dos metros de altura sobre el suelo a erigir algunas plataformas realmente impresionantes, como la de Tahai, que en esta vista lateral, tomada descendiendo hasta el mar, muestra, con la pequeñez del moai sobre ella, su impresionante dimensión, poco común en otros “ahus”.

Plataforma basal del ahu Tahai
Plataforma basal del ahu Tahai

KODAK Digital Still Camera

KODAK Digital Still Camera

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12 comentarios de “La saga de Rapa Nui (III): La llegada de los Inkas

  1. Claudio dice:

    Al parecer los «porros» eran potentes.!
    Volar es un privilegio, pero hablar sandeces, nos hace irresponsables. La arqueología no es materia de opinión…hay que aprender.

    • Gustavo Fernández dice:

      Que no estés de acuerdo (con argumentos) no te da derecho a faltar el respeto creyéndote pícaro. La soberbia es más problemática que el desconocimiento.
      Por cierto, ¿estuviste en Rapa Nui?.
      Un gusto tener lectores tan «inteligentes» que no se les cae una opinión fundamentada.
      Que estés bien.

  2. Miguel A dice:

    Relacionar Inkas y Rapanuis son Teorías absurdas y desmentidas hasta la saciedad. Viene Vd a decir » yo Inka, pasaba por allí , tal que de vacaciones y les hice un Ahu a esos pobres ignorantes. Hay que informarse mejor y dejarse de fantasias.

  3. Sebastian dice:

    La estrechez mental es peor que la ignorancia…… al menos quien desconoce, puede aprender, mas quien esta tan cerrado que no es capaz de plantearse una hipotesis bastante bien fundamentada, nunca va a poder ver mas alla del muro de sus prejuicios, y se agrava al caer en el bobo recurso del insulto y descalificacion para buscar sacar del contexto literal al exponente.
    Es lamentable que aun hayan personas asi, porque son los primeros que se morfan la galleta del sistema, y se la dan de yo me las se todas por repetir lo que les dijeron…..
    Saludos Gustavo, desde capilla del monte! Ya te preguntaré alguna vez la razon de que pares, cuando venis, en pueblo encanto, siendo un lugar de tan bajo astral…. y lo recontra comprobé……. no sera que vos también……… ya de ninguno me sorprende……….

  4. Sebastian dice:

    Da para mas…. no voy a poner mi percepcion como prueba, pero te cuento que en mi experiencia veo que en ese lugar hay mala vibra. Curto mucho monte, paso noches en huertas malas, en lomas alejadas como el cerro obero, lugares que la gente no va y se adecuarme a las vibraciones de la naturaleza, es mas, solo en otro lugar aparte de pueblo encanto senti la misma densidad y es un espacio generado por personas que se dicen portadoras de conciencia………. en 3 oportunidades distintas cercanas, con el permiso del dueño, fui a meditar en lo que dicen es un pucara……. y lo que se cuece alli es oscuro y denso, no vibra bonito como la naturaleza, y los morteros estan recontra apestados (no asi como otros cientos que eh encontrado por los rios y lomas de la zona) Pero como ya dije, es mi experiencia. Lo comprobable y ya debes conocer, es la historia, la fundacion del lugar, la de comechingones que mataron, el robo de un lugar sagrado (que el gordo alejandro afirma que es un pucara), no me vas a decir que quien roba un templo a otra cultura lo hace por amor a la vida y la conciencia?? En fin, todo es como «se lo traduzca»….. subjetividad recargada es ver a esos tipos, condes ladrones y asesinos, como portadores de un conocimiento digno de ser replicado, y no ver la otra cara de la moneda….. lo de la vibra te lo dejo pasar, eh visto que los años de intelectualidad, estudio y vueltas y vueltas por el mundo, no garantizan el despertar de una capacidad sensitiva, y por otro lado, quien vibra bajo se siente comodo en la vibra baja, y no la percibe como baja….. pero el lugar desde sus fundadores hasta sus acfuales dueños, apestan! El gordo se hace el sanador chamanico, se viste de blanco y le pega cada baile a los turistas que si hubiera una gota de conciencia dando vueltas le mete una patada en upite…. la mujer lleva a los visitantes a la cara del leon en la chimenea del caceron, les hace pasar de a dos y acercarse a la roca sin tocarla, al raz, para sentir «la energia» y mientras te va sujestionando, diciendo que podes sentir deseos de bostezar mienyras ella misma FINGE bostezos jajaja no lo podia creer, dos veces con dos grupos distintos fui eh hizo lo mismo! No se si te comiste el verso o si tambien sos un oscuro disipador de caminos como muchos hay hoy en dia y auiza ni lo sabes……. pero a papa mono con bananas verdes no jaja asi decia mi abuelo, ese lugat es oscuro, hoy viajo alla y es un peligro astral……. subjetividad recargada? Puede ser, o capaz lo tuyo sea una incapacidad camuflada………..

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