Ideas, creencias, comportamientos

Infografía2Cuando las personas tratan de mejorar, generalmente orientan sus esfuerzos en dirección de modificar sus Comportamientos para que ello redunde en el Entorno, suponiendo que, si funcionan –es decir, si se producen los resultados esperados- terminarán por aceptar “creer” que han hecho lo correcto. Como se ve claramente en el gráfico, si las Creencias y las Ideas son las mismas, los cambios de Comportamiento sólo serán una pátina superficial que no llegará a la médula emocional del individuo. Ni hablemos de quienes esperan que el Entorno cambie, para entonces cambiar su Comportamiento (y con el tiempo, sus Creencias e Ideas) ellos. Un poco –pero sólo un poco- más fortalecidos están quienes tienen las Creencias adecuadas (adecuadas en función de sus intereses), si bien éstas pueden transformarse en una membrana inviolable para nuevas ideas. En consecuencia, si bien esas Creencias, en un momento convenientes, irrigan y actúan sobre Comportamientos y Entorno, con el tiempo, ante la inmovilidad e las Ideas, terminan revirtiendo negativamente. Y esto porque la Vida es Movimiento y Mutación, y las Creencias suelen ser lo que menos motilidad tiene en la naturaleza humana. Sin ir más lejos, la devoción “transitoria” de mucha pobre gente que cree encontrar alivio y respuestas a sus penurias en una creencia durante un tiempo pero luego, desilusionada, se traslada a otra, prueba esta afirmación. A veces es la Luz, no la Oscuridad, lo que asusta.

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