Los senderos iniciáticos

Frente al «inicio» de la «línea rosa».

Existe una Geografía Sagrada para el ojo entrenado en observarla, una Geografía no necesariamente señalada por hitos monumentales o sitios ceremoniales, sino codificando una Enseñanza con el valor agregado de sobrevivir a las épocas, los hombres y las catástrofes. El Universo, quizás los Dioses Arquetípicos, escribieron enseñanzas cósmicas en la mundanidad terrenal; pero así también los hombres y mujeres Iniciados, portadores del Conocimiento (ése, con mayúscula, que se distingue del conocimiento profano) supieron “modificar” el paisaje para perpetuar, en orográfica enciclopedia, las claves de la trascendencia.

Uno de los ejemplos más explícitos es la (tan mediatizada) “línea de la rosa”, “rose line”, que remite a la línea de latón en la iglesia de Saint Sulpìce, instalada a instancia de los astrónomos Cassini, padre e hijo (algunas fuentes dicen que los Cassini sólo hicieron las “relaciones públicas” pero el trabajo técnico habría sido realizado por un astrónomo inglés, Henry Sculy), para determinar la fecha adecuada para las Pascuas considerando la luna llena después del equinoccio de primavera- La pregunta es: ¿porqué en Saint Sulpice, si el observatorio astronómico de París o la catedral Notre Dame, por citar sólo un par de ejemplos, hubiera tenido más relevancia?. Quizás porque si se extiende la “línea rosa” en Saint Sulpice hacia el sur intersecciona con Rennes-le-Chateau. Sí, el Rennes del cura Bérenguer Sauniére y su misterioso “tesoro”, a mi ver, cada vez más emparentado con el secreto de María Magdalena.

El obelisco.

Y si se hace hacia el norte, ya en Escocia, coincide con la capilla Roselyne, de la familia Sinclair, donde tantas huellas templarias se ha hallado. Y sigo preguntándome (respecto a Saint Sulpice): ¿es gratuito el hecho que la línea de latón se dirija hacia un obelisco egipcio (que fue llevado a esa iglesia en 1743)?.

Mi amigo Josep Bello, profundo “reflexionador” (si el sustantivo no existe, habría que inventarlo) de estas temáticas, propone la hipótesis del “nudo de bandas”, una idea que pergeñamos como consecuencia entre caminatas agitadas y horizontes infinitos en Catalunya, en un paseo entre el Castillo de Quermançor, el Cap de Creus, Roses, Port de la Selva, Cadaqués, las múltiples ciudades, una sobre otra, de Empurias, desde fenicios a romanos y aún después, y los dólmenes prehistóricos de la región, a la par que cómodamente nos alojábamos en su casa de Vilajuiga. .. Todo comenzó cuando leí primero y grosso modo evalué después, que la famosa “línea rosa”, aquella de desde Saint Sulpice va hacia la capilla Roselyne en Escocia, pasaba también por Rennes le Chateau y se dirigía a la zona donde nos hallábamos.

Frente al castillo de Quermançor.

Consciente como estaba de la importancia de estos alineamientos para los antiguos, le supliqué al bueno de Josep –de infinita paciencia para soportar con una sonrisa mis desvaríos- corroborar si la proyección de esa línea pasaba por un lugar que había despertado mi curiosidad en la sierra de Rodes: cerca de un dolmen reconstruido para los turistas, y junto a un extenso muro de piedra, una laja de piedra, cavada verticalmente en el suelo, ostentaba las letras “PS”. Imposible no asociar con el “PS” de los vitrales de Saint Sulpice y el “Priorato de Sión” (aunque Josep, ya lo dije, inocente de mis desvaríos, lo asocia más bien con una demarcación comunal). Le encomendé a mi amigo evaluar esta posibilidad.

Leámoslo. Sus medulosas conclusiones refieren que en esos tiempos, no podía esperarse una exactitud “lineal” y por ello, y a los efectos necesarios, el concepto de “banda” (de un par de grados de anchura) sería más correspondiente con la realidad. Para ello, consideramos la banda conformada entre la línea de Saint Sulpice (ver nota anterior) y el meridiano de París.

Observación de Josep pero conclusión mía (Josep no comparte mi interés por esa laja con la inscripción “PS”: Vilajuïga está a 42° 19′ 41″ N, 3° 5′ 43″ E, y el monasterio de Sant Pere de Rodes a 42° 19′ 24″ N 3° 9′ 58″ E. El dolmen y la roca con la inscripción PS estarán entre las dos.

Señala mi amigo: “El meridiano de París era a 2º 20′ 14″ E, luego tanto Vilajuïga como Sant Pere de Rodes entran en la banda de un grado del Meridiano de París. Además, tal como te contaba en el mail que te dije antes que te reenvío, caen en el paralelo 42 Norte. Mirando un poco por lo alto, y tomando los datos de Wikipedia, aquí tienes algunas iglesias situadas en la banda del meridiano de París y además en el paralelo 22N: Sant Pere Cercada,  41° 50′ 07″ N, 02° 36′ 27″ E ; pequeña iglesia románica que fue monasterio agustiniano, accesible por pista forestal sin asfaltar. He ido un par de veces andando desde Santa Coloma de Farners, pero tardando varias horas en ir y volver. En el entorno están también la ermita románica de Mare de Déu de Farners,  41° 51′ 36.1″ N, 2° 37′ 58.3″ E, situada a los pies del castillo románico de Farners. En la misma zona, aunque todavía no los he visitado, están la iglésia románica de Sant Miquel de Cladells,  41° 51′ 25.71″ N, 2° 33′ 05.01″ E , las ruinas del convento franciscano de Sant Salvi de Cladells,  41° 52′ 19.95″ N, 2° 34′ 32.17″ E … ¿Comprendes porque te sugerí que en tu próxima visita alquilaras una moto para caminos forestales?”.

En el interior del monasterio.

El monasterio Saint Pere de Rodes es mágico. Mágico el lugar, mágico el entorno, mágica la vista, mágico el clima psicológico. Como señalé, lugar de jubileos y dispensas, de reliquias y parada en el camino a (y de ) Santiago de Compostela. Mágica su construcción, sus columnas, sus juegos de contraluces y, ¡oh sorpresa!, allí también encontramos una “habitación circular” como en Caravaca a espaldas del altar… Estoy reflexionando frente a una pila de apuntes, libros y borradores en mi escritorio. Y reparo en este hecho: el estilo gótico (recuerden mi trabajo “El idioma de los ángeles”) aparece “de golpe” ya consumado, perfeccionado, en Europa. No hay un proceso ascendente, de ensayo, error y mejoras. Se “salta” del románico al gótico sin escalas, con perfección geométrica, arquitectónica, ingenieril… como ocurriera con la cultura egipcia, que de golpe pasa de ser un grupo de primitivos sedentarios a construir pirámides. Bien, reparen en esto: Los Templarios se constituyen en 1118, y viajan directamente a Jerusalem (tras el Grial). El Gótico “estalla” en Europa en 1130. ¿Casualidad? Las columnas góticas tienen una altura que es once veces su diámetro. ¿Casualidad?. Recuerden que el 11 es un Número Maestro…

Conversando con Josep a la llegada al monasterio.

Por aquí también anduvieron los Templarios. Los “adoradores de Baphomet”. El doctor Hugh Schonfeld, experto en los Rollos o Manuscritos del mar Muerto, autor de El complot de Pascua, ha causado sensación con su utilización del código Atbash para interpretar muchos pasajes de difícil comprensión de los Manuscritos del mar Muerto. Decidió aplicar el código sobre la palabra «Baphomet» cuando se convenció de que los Templarios debieron de haber conocido el código durante sus tratos comerciales en Tierra Santa. La palabra que se desvela, «Sophia», significa «sabiduría». Sin embargo, aún hay otro giro a esta historia. La palabra «Sophia» también puede utilizarse con relación a la Madre Diosa, o Divinidad Femenina, con lo que se revelaría la sugestiva idea de que los Templarios veneraban, en realidad, a la Diosa en secreto y de forma codificada.

Desde la base de una de sus torres, ya perdidos los entrepisos de madera.

San Bernardo de Claraval, númen espiritual de la Orden Templaria, Cantar de los Cantares con María Betania, otra forma de llamar a María Magdalena. Y en la “Regla de los Templarios” se exhorta a éstos a «la obediencia a Betania, el castillo de María y Marta”. Y para aquellos que quieren “comprar” la versión “liviana” de la historia oficial respecto de estos caballeros, en el sentido que, tal como decían, eran sólo una orden constituida para “proteger a los peregrinos a Tierra Santa”, debemos recordarles que durante más de veinte años sólo fueron nueve caballeros sus integrantes. ¿Imaginan ustedes sólo nueve hombres para proteger todos los caminos de semejante extensión del mundo conocido de entonces?

Pero regresemos al Monasterio de marras. Inevitablemente, debíamos buscar en él algún “signo” que nos señalara el sentido esotérico de su presencia, construcción y razón de ser.

La imagen femenina mencionada.

Y Josep es quien, una vez más: apunta con el dedo. La imagen de una mujer, pero, ¿qué mujer?. Ni siquiera con toda la voluntad de pensar en la virgen María podríamos suponerlo, con esos cabellos al viento, aparentemente de hombros desnudos, actitud desafiante y mayestática… No puedo dejar de pensar en una diosa griega, en una Minerva desafiante, tal vez en una Medusa…. Imagino la concupiscente turbación de tantos piadosos monjes medievales, cruzando diariamente ese patio desde donde esta madonna les miraba desafiante, confundidos y desorientados ante su faz…

Y caminamos sus claustros, sus naves, sus pasillos, sus patios. Allí aparece otra vez el símbolo venusino, iniciático, peregrino: la concha.

Pregunta que todo estudioso debe hacerse. ¿Por qué,d esde siempre, el símbolo que identyifica al camino (y los peregrinos) de Compostela es una concha, símbolo venusimo? Porque identifica a quien va hacia Compostela, que es Campus Stellae, «Campo de la Estrella». Y la «estrella matutina», Venus, es el símbolo astrológico que en el trabajo del alquimista buscando su Obra, indica, luego del Nigreso y el Rubedo, manifestándose -dicen- como un intenso punto de luz naciente sobre la materia putrefacta Transmutación. Por eso el Peregrino, haciendo su Sendero Iniciático, porta el símbolo de su objetivo. Así como el alquimista en su laboratorio, sabe que por el Principio Cósmico de la Correspondencia el trabajo y resultado en el plano físico -transmutar un elemento inferior en otro de orden superior- es acompañado por un proceso análoso de su espíritu, el Peregrino sabe que su Camino en el plano geográfico, físico, uniendo «sitios de poder» se corresponde alquímicamente con un caminar espiritual, ascendiendo niveles de evolución.

El símbolo de la concha, que indica el Camino a Compostela.

Como un eco que se multiplica a través de los siglos, caminando los minutos finales en el monasterio y volviendo a pasar por segunda o tercera vez por los mismos lugares –única manera que, según me ha dictado la experiencia, puede verse con ojos nuevos lo que se nos haya salteado minutos antes- reparo en la moderna puerta cancel de vidrio templado que separa el área de descanso de los peregrinos de la nave central de la iglesia, y el monograma del Vaticano allí tallado. Es el eco de la Alquimia: porque fuera de la interpretación infantil y superficial del catecismo cuando nos habla de las Llaves del Reino de la Ciudad Santa –símbolo distintivo del escudo de aquél- ahora sabemos que esas dos llaves (vaya a saberse si con conocimiento o no de tantos prelados, ignorantes del Poder en las Sombras que ha operado a través de los siglos) son las Dos Llaves de la Gran Obra Alquímica, los dos procedimientos físicos y espirituales que operan toda Transmutación: Solve et Coagula. Con un báculo y una estola indiscutiblemente papales que más que ocultar resaltan el mensaje implícito: la apropiación –discutiremos en otra ocasión que tan lícita- del Conocimiento-Ancestral. Reparen en esa rueda: es el “aggiornamiento” del Trisquelión, de la Espiral Dextrógira del Laberinto, de la Swástika, de la Rueda del Tarot, de la Mer-Kha-Bha… ¿o no comprenden el guiño de sus OCHO rayos?.

En Saint Sulpice.

Allí estábamos, fotografiando y observando la “línea rosa”, que atraviesa la nave central casi en diagonal. Haciendo caso omiso del personal de la iglesia que nos observaba con el ceño fruncido: Saint Sulpice tiene, desde el “boom” de la película, la afluencia de visitantes que jamás supo tener pero, claro, casi todos seguramente poco piadosos y con mucho de herejes, al punto que han colocado a un lado del gnomon un cartel, en francés e inglés, refiriendo que toda relación de ese gnomon con un “inexistente” Priorato de Sion” (en los vitraux se ven repetidas las letras “P” y “S” pero, se aclara, por los santos Pedro y Sulpicio, a los cuales está consagrada la iglesia) es fruto de la fantasías de un escritor, tan fantásticas como sus vínculos con María Magdalena, vínculo sobre el que no hay –sigue el cartel- evidencia científica e histórica alguna. Claro. Justo ahora viene la Iglesia a invocar evidencias “científicas” e “históricas”. Justo ellos, con una creencia tan “lógica” y “empírica”. Y con una “historia” que no sobreviviría a cualquier indagación en serio. Pero eso es harina de otro costal.

Comencé a caminar sobre la línea de latón, alejándome del obelisco donde nacía. Y allí, frente a mí….. ¡una estatua de San Antonio de Padua!. Sí, el mismo Santo que tantas veces encontré en «sitios de poder» (Capilla del Monte, Piriápolis), el santo «buscador de secretos perdidos» en el Cristianismo esotérico. ¿Era necesaria alguna evidencia más de mi teoría?.

El asunto es que se me ocurrió preguntarme qué pasaría si seguía a la “línea rosa” fuera de la iglesia, proyectándola imaginariamente. Pasé al exterior por una puerta lateral, y busqué en el muro exterior el hipotético “punto de salida” de la línea. Exactamente allí, esta estatua de Moisés –así, a mi pregunta en francés troglodítico, respondió el sacristán- con un dedo extendido, señalando…. ¿qué?.

¿Al centro de la misma calle?. ¿Habría que organizar una expedición clandestina para excavar?. ¿A algún pasadizo o cripta subterránea allí soterrada?. ¿O a mí mismo, allí de pie, observándole, como quien te dice “estás en lo correcto”?. Y como si fuera poco, alguien mutiló, alguna vez, “ése” y sólo ese, dedo.

Esa mano…. En esa iglesia. La que alguna vez tuvo también convento –hasta principios del siglo XX- y donde se educo y formó Alphonse Louis Constant, nombre verdadero de quien pasara a la posteridad como Eliphas Levi, genial ocultista y mago autor de numerosos libros referenciales, entre ellos, “Dogma y Ritual de Alta Magia”…

4 comentarios de “Los senderos iniciáticos

  1. bellaespiritu dice:

    Interesantísimo este post. Como aficionada y admiradora de los senderos trazados por los Iniciados (también he estado en Santiago, Piriápolis, Capilla del Monte…), cuando visite nuevamente Catalunya daré una vuelta por todos estos lugares. Muchas gracias por la información y la erudición.
    Un saludo para ti desde Argentina.
    PD: Has visitado la Quinta da Regaleira, en Sintra?

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