¿Debe «aniquilarse» el Ego?

En algún artículo anterior, me he referido a la manipulación de los contenidos ideológicos de la Nueva Era con fines más propios de la Vieja Era. No sólo el ansia mercantilista de algunos los lleva a explotar la buena fe de los interesados en estas disciplinas con argucias propias del sistema dominante, sino también el contexto de Acuario es útil para la manipulación subliminal. Así, poniendo en boca de algún que otro mensajero celestial ciertos “decretos”, se logra, por la confianza dispensada por estudiantes o lectores, inficionarles de una idiosincrasia sólo útil a quienes desean esconder oscuros intereses.
Es en este contexto que debe comprenderse que si bien la Nueva Era es el campo propio del crecimiento individual, la apertura de conciencia y la rotura de “corsets” intelectuales, si se logra conculcar criterios perversos (1) en el ideario colectivo con el maquillaje adecuado el resultado será exactamente lo opuesto. Uno de esos “decretos” es la idea difundida de que el ego individual debe ser “aniquilado”, “anulado”, “suprimido”, como instancia necesaria —pero no suficiente— de crecimiento espiritual.

EGOComo en tantas otras cosas, la verdad no es tan sencilla (de hecho, cuando se juega con la muletilla de que “la verdad siempre es sencilla”, en realidad se evade la infinita trama y complejidad del Universo, reduciéndola a leyenda de galletita china de la buena suerte: sólo lo superficial es fácilmente vendible). Así como existe más de un Yo (2), no es el mismo tratamiento dado al Ego en distintas etapas evolutivas. En otra oportunidad me extenderé sobre la inserción del Ego en el devenir cósmico, acudiendo a ciertas fuentes de información sobre las que prefiero avanzar prudentemente y sobre cuya credibilidad —o no— juzgarán ustedes en su momento. Pero necesitamos referirnos, primero, al ego nuestro de todos los días.
Cuando un animal es indomable la solución primitiva es castrarlo. Pero nosotros entendemos que el Ego es una herramienta importante del ser humano. No queremos terminar con el Ego, al contrario: hay que reforzarlo para poder utilizar su colosal fuerza de realización. Sin ego no hay creatividad, combatividad, arte o belleza. Y más: la mayoría de quienes declaran que el ego es esto o aquello, son hipócritas, porque manifiestan mucho más ego que los otros, frustrados por no conseguir eliminarlo, o malintencionados, por utilizar ese argumento para manipular a sus seguidores.

Anular el ego sería como castrar a un espléndido caballo árabe y después utilizarlo, caminando cabizbajo, sin libido. Trabajar el ego, en cambio, equivale a domar y montar un caballo fogoso, orgulloso, con su cabeza erguida y sus pasos viriles. Castrar el ego sería demasiado fácil. Domarlo, eso sí es una empresa que requiere coraje y disciplina. Eliminar el ego corresponde a la cobardía y fuga frente al peligro. Adiestrarlo denota coraje y disposición para la lucha. Nada de destruir al ego. Vamos a cultivarlo, con disciplina y con la noción realista de que lo necesitamos para nuestra realización personal, profesional y evolutiva.
Una confusión o contradicción similar ocurre con el empleo del raciocinio. En lo personal, son ya demasiadas las aburridas oportunidades en que amables contertulios con los que me embarco en disquisiciones intelectuales sobre temas espirituales trinan algo como: “Gustavo, ¡no racionalices tanto!”. Es obvia la inferencia: para estas amables personas, lo espiritual requiere más corazón que mente. Esto, ¿no es acaso casi un eslogan comercial, perdón, metafísico?. Así como más de un/a pseudo espiritualista argumenta muy orondo/a que “no necesita estudiar porque nació con el Conocimiento” (o “ya aprendió con el mejor Maestro”, o “lo suyo viene por intuición” o etc., etc., etc., cualquier excusa es válida para no reconocer su pobreza intelectual), también podemos decir que el cerebro sin corazón conduce al desastre. Pero no necesariamente lo contrario es el camino correcto; tal dicotomía es propia de la falencia humana. Otra vez, el justo camino es el Camino del Medio.
Porque, precisamente, si Bhrama, Dios, la Conciencia Cósmica o quien sea nos ha dado el raciocinio, esta cualidad humana, como todas nuestras cualidades, debe ser aprovechada al máximo y en perfecta armonía con las demás como justo reconocimiento al Creador. Y así como el Espiritualismo en particular y la Nueva Era en general tienen ya suficientes —valga la redundancia— espiritualistas (en el sentido de “cultivadores del espíritu”) creo que es necesario aportar a estas disciplinas “pensadores”. Es decir, racionalistas, palabra que en estos ámbitos suele tener casi connotaciones mefistofélicas.
Los fenómenos paranormales, otras dimensiones, elementales y ángeles, campos bioenergéticos y comunidades galácticas son eventos de este Pluriverso en que habitamos. Existen. Por lo tanto, su percepción, comprensión o manipulación son sólo aspectos particulares de esos eventos. Más aún: su comprensión lógica (“logos”: conocimiento), racional (a través de la razón) no sólo es posible y deseable, sino necesaria. Ergo, el debate intelectual, la argumentación analítica, la explicación racional (sin caer en sofismas) es tan importante como la percepción espiritual (si por “espiritual” queremos entender lo “no racional”, cosa por demás discutible). ¿Voy un paso más allá?. Pienso que quienes denostan contra la indagación intelectual en estos menesteres exhibiendo supuestos blasones ultrafísicos sólo quieren ocultar, así, su falta de construcciones racionales sensatas para justificar sus, después de todo, respetables creencias. Pero no nos confundamos: al afirmar que es “fe” el creer a despecho del razonar, quizás oculten en esa maltratada palabra su ansia de soluciones cómodas y fáciles, su desesperación, su fanatismo ignorante. La fe, si apostamos a definirla, es ante todo la certeza del inconsciente. Pero ese “inconsciente” no es algo ersatz. Puede explorarse y, en consecuencia, luego extrapolarse al consciente, con lo cual tarde o temprano descubriremos la manera de verbalizar ordenada y formalmente aquello en lo que “creíamos”. ¿Ejemplo?. Recuerden mi trabajo “Una prueba de la existencia de Dios”  Está demasiado difundido el erróneo concepto —quizás funcional a aquellos intereses ya citados que necesitan manejar a las masas dentro de un contexto de ignorancia— que en Dios se cree o no, pero no se discute. Esto no es así pero, ¿cuántos se permiten considerar lo contrario?.

De resultas de todo esto puede deducirse un planteo sumamente elemental pero que parece despertar urticarias en espiritualistas fundamentalistas (que también los hay). Si mis razones, mis argumentos y evidencias en pro de mis creencias no resisten el debate, refugiarme en el Parnaso de las revelaciones “espirituales” puede tener mucho de alucinante. Si llevo razón en mis creencias, tarde o temprano encontraré las pruebas, los argumentos y los planteos que tendrán mayor peso que el de mis detractores: y a su búsqueda debería empeñarme, si soy un verdadero Guerrero del conocimiento, pues todo guerrero es, antes que nada, un Buscador.
Alguien que sabía de todo esto mucho más que nosotros dijo una vez: “El conocimiento os hará libres”. Se refirió, también al conocimiento intelectual ese que —otra vez— necesitó del ego psicológico para expresarse.

Notas:

1) En el sentido psicológico de la expresión, es decir, “desviado de lo correcto”.

2) Es imprescindible aquí la lectura de mi trabajo “La verdadera naturaleza del Yo” en AFR Nº 77.

7 comentarios de “¿Debe «aniquilarse» el Ego?

  1. Armando dice:

    La transformación que requiere experimentar un ego para dar paso a la luz de la consciencia interior, en nuestra opinión, si equivale a una muerte del ego, una renuncia a ser lo que creía ser para poder descubrir el hombre real que es. Es ese «conocimiento» de si mismo, no el de los libros, de sus naturalezas si se nos permite decirlo así, lo que puede catapultarlo a la libertad.
    Como durante el acenso a una montaña el hombre va cambiando de equipo según los retos cambiantes del camino, así un día en algún lugar tendrá que despojarse de «la razón» y tomar un mejor bastón de acenso, uno que está mas allá de los pensamientos.
    Mientras tanto que cada quien use los aparejos que lo ayuden a subir, ahora la razón, mañana la revelación «irracional», después la luz pura.. Todos estos son instrumentos del espíritu que efectivamente «trae entre manos» un Plan que es todo menos algo sencillo de comprender incluso por la mente mas brillante. Dios es un espíritu y la mente no lo puede pensar porque siempre terminará lavándose las manos de lo que ocurra mas allá de sus dominios intelectuales. Por otra parte, el espíritu enmudece cuando la razón pregunta: «Dinos cual es la verdad?» La verdad, en mi opinión, es una experiencia irracional, ilógica no susceptible de categorización. La verdad es luz, es amor,.»Es un espíritu!» Es una experiencia de altura a donde la razón no puede llegar. La razón no es mala, simplemente es insuficiente para encontrar la verdad «insospechada». La razón y el pensamiento buscan afuera lo que solo puede ser encontrado adentro.. «Por eso los hombres no lo encuentran, por que lo buscan afuera..!»

  2. pato dice:

    Sí, es un tema complicado, especialmente porque el concepto de EGO ha sido desvirtuado para justamente poder manipular las consciencias. el Ego no tiene nada que ver con el ego-ísmo al cual se lo asocia; a lo sumo es una deformación de la personalidad, no del alma humana; el Ego (y lo escribo con mayúsculas adrede…) es, en su triple esencia, una etapa necesaria en nuestro camino evolutivo. Sin esa «autoconciencia» propia, no podríamos evolucionar hacia las siguientes etapas; no hay que destruirlo, por supuesto, sino trascender esa etapa. Y eso es algo muy diferente.
    Gracias, Gus, por la reflexión…

  3. alfonso manuel garcia gomez dice:

    El Maestro Jesús lo dijo: » buscad la verdad y la verdad os hará libres», somos libres? si o no; cada uno tenemos la respuesta de acuerdo al conocimiento individual o al despertamiento de conciencia alcanzado. Cada Ser es libre de tomar el camino o sentarse a la vera a dormir.

  4. María dice:

    Así es, la nueva era, y todo el enjambre alrededor de estas ‘filosofías’, es sólo una parte del dominio al cual nos han sometido desde mucho tiempo atrás. Es cierto, unos dicen: el ego, la razón, intelecto,etc. es como decir: tienes brazos, piernas, ojos,etc. pero no los utilices, eso no es espiritual. Mucha manipulación alrededor del ser y cómo ser. Y preocupante,además, son las canalizaciones de los que canalizan: que se supone a dónde nos llevarán, si cada vez, desde hace más de cuarenta años, todos somos, más o menos, prisioneros de estos que dicen: son los cambios que el planeta y la humanidad están experimentando para transcender, pero y otro pero, no nos están destruyendo y al planeta cada vez más.

  5. mariangeles dice:

    muy buena la reflexión Gustavo ,alguien debe decirlo así ,para eso y también para otras cosas estas vos , mi reflexión
    sigue por el sendero de el inconsciente ,conscientemente conocido . tomando los recaudos para tal empresa

  6. obacse dice:

    El tema del Ego sin dudas es algo que siempre se ha visto como un agregado,un extraño dentro de nosotros y que tenemos que eliminarlo o domarlo. La invitacion es preguntarse ¿Quien es el que observa esto?

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *