Entrevista a Gustavo Fernández en Revista UFO de Brasil (traducción)

En el número 250 de Revista UFO de Brasil, correspondiente al mes de setiembre de 2017 y dirigida por el prestigioso Ademar Gevaerd, la Consultora Maureen Braz realizó este reportaje a Gustavo Fernández, cuya traducción al español acompañamos aquí. Nuestro sincero agradecimiento a los responsables de esta publicación por considerar estas declaraciones de algún interés para sus lectores.

 “Saber sobre los OVNIs sólo es posible si la paranormalidad es parte de la ecuación”

Entrevista exclusiva a Gustavo Fernández para Revista UFO

La Ufología es mucho más que naves en el cielo y su significado va más allá del hecho de existir vida extraterrestre que nos visite. Más allá de la presencia alienígena, hay en los avistamientos y contactos una especie de “llamada” de lo Desconocido y la grandeza del Universo. Pero, ¿por qué y de quién?

Entrevista: Maureen Braz

Consultora de Revista UFO

Hace mucho que se dice que la Ufología es un estudio sumatorio en la medida que demanda que los investigadores e interesados conozcan sobre otras materias que, en principio, nada tendrían que ver con los OVNIs. Esa visión más amplia del fenómeno abre una gran gama de posibilidades para explicarlo, lo que no siempre agrada a todos y acaba causando una división que no debería haber en la investigación.

Es interesante analizar como cada una de las distintas corrientes de pensamiento existentes dentro de la Ufología afirma, categóricamente, que las otras están erradas –y lo hacen en la misma proporción en que afirma tener la verdad. Ese tipo de actitud no genera ni construye conocimiento y termina por convertir al estudio en algo tan restricto que, además de no evolucionar, decrementa y acaba por convertirse en una gran repetición.

Nuestro entrevistado en esta edición pertenece a la corriente que tiene una visión amplia y abarcante de la Ufología, analizando el fenómeno como el más importante acontecimiento en el momento actual por el que atraviesa nuestra sociedad. Un poco como hace Jacques Vallée, Gustavo Fernández, Consultor de Revista UFO desde hace diez años, ve los OVNIs como “gatillos evolutivos”, como estímulos para cambios de paradigmas y para una percepción más rica del Cosmos.

 

Currículum para pocos

 Con un currículum cargado de diversas experiencias, desde programas de radio y TV, pasando por la autoría de 17 libros sobre Ufología y temas paranormales y seguido con la creación y mantenimiento de varios sitios de temáticas afines, el investigador impresiona por su versatilidad y capacidad de abordar temas tan variados en los cuales parece navegar tranquilo, sólidamente plantado con un vasto conocimiento y una lógica impresionante.

Nacido en Buenos Aires en 1958, y radicado desde hace muchos años en la ciudad de Paraná, provincia de Entre Ríos, Fernández fue conductor de programas de radio y se inició muy joven en la Ufología. A los 17 años publicó su primer libro, “Naves Extraterrestres Tripuladas” (Ediciones Dronte, Argentina). Actualmente, dirige el Centro de Armonización Integral, entidad difusora de terapias holísticas y Parapsicología, el Instituto Planificador de Encuentros Cercanos, dedicado a realizar investigaciones sobre contactos programados con las inteligencias que se mueven tras los OVNIs, y la Agrupación Difusora de Sabiduría Ancestral “Casa del Cóndor”, una de las entidades con mayor presencia intelectual en el campo de la difusión del Chamanismo y las Sabidurías Ancestrales.

El investigador trabaja en una síntesis entre el conocimiento de los ancestros y el contacto con entidades no físicas. Su desempeño en esas actividades lo llevó y aún lo lleva a recorrer diversos países de América y Europa. Formado en psicología jungiana, Fernández es miembro de la Asociación Junguiana Argentina y de la Academia Argentina de Masonería y Órdenes y Sociedades Iniciáticas, donde ocupa el Sillón “Florentino Ameghino”.

Nuestro entrevistado realizó exploraciones e investigaciones en Perú, Chile, México, España, Francia, Egipto, Isla de Pascua e India, y ha escalado el Monte Aconcagua. También fue responsable de llevar a cabo, por primera vez en la historia del andinismo argentino, experimentos parapsicológicos de clarivbidencia, premonición y retrocognición con grupos de personas en ciudades a más de 1000 km de distancia y al nivel del mar desde las cumbres. Es uno de los principales referentes en torno a los misterios del Cerro Uritorco, en Capilla del Monte, Argentina, y co – creador junto a Carlos Lusianzoff del Laberinto de Cuarzo, único en el mundo, en aquella localidad.

 

Conocimientos avanzados

 Profundo conocedor de una inmensa gama de temas, el investigador tiene, como pocos, la capacidad de analizar y unir hechos aparentemente no conectados y mostrar a sus lectores como, al final, funcionan las “fuerzas de poder” en nuestro planeta. Muchas veces denunciando conspiraciones y otras apenas uniendo puntos que siempre estuvieron visibles, Fernández es también un excelente analista político.

Crítico implacable y estudioso del movimiento Illuminati, el entrevistado comprende como pocos la guerra de fuerzas que ocurre en las sombras por el dominio del planeta y cuanto hay de manipulación y encubrimiento que nublan el raciocinio de la población, los movimientos orquestados para distraer y confundir a las personas detrás de siniestros objetivos, lo que no pasa desapercibido para el investigador.

Al mismo tiempo nuestro entrevistado es crítico de quien limita el estudio del Ocultismo y los Conocimientos Ancestrales a algo superficial y lo utiliza apenas para masajear su propio ego. A continuación conoceremos más sobre este increíble analista y sus fantásticos descubrimientos, inclusive casos de la rica y misteriosa literatura ufológica argentina.

  • ¿Cómo surge su interés por la Ufología?
  • Bien, no hubo nada tan glamoroso como historias de contacto, abducciones o revelaciones trascendentes en mi vida. La verdad es que siempre fui muy curioso sobre muchos temas y mi curiosidad fue alimentada, desde muy pequeño, por padres que estimularon en mí y en mi hermano la pasión por la lectura. En aquella época, los OVNIs dominaban las primeras páginas de los periódicos y como, desde chico, nunca me gustó hablar de un tema del que no conociera algo, comencé a leer sobre el asunto. Así a los doce años leí un primer libro sobre OVNI para tener argumentos en los debates en que me enredaba que, aunque infantiles, no eran menos apasionados. Ese libro me cautivó, haciéndome pasa runa noche en vilo hasta terminarlo. Inevitablemente, hubo un segundo libro, y un tercero, y un cuarto… Fueron los primeros pasos de un camino que me trajo aquí.

 

  • Usted escribiò un libro titulado Naves Extraterrestres Tripuladas con apenas 17 años de edad. ¿Cómo surgiò la idea y cómo esto lo ha influido?

 A los 15 años realicé mi primera conferencia sobre la presencia alienígena en la Tierra. Ya había creado mi grupo de investigación, llamado CIROVNI CANOPUS, realizado entrevistas de radio y televisión y era casi inevitable que pensase en escribir un libro. Con la audacia irresponsable propia de aquella edad lo presenté en una editorial. El “misterio cósmico” es que lo hayan aceptado y publicado…

 

  • Usted escribió otros libros interesantes. Por favor, háblenos sobre ellos.
  • Mi producción literaria sigue el camino de mis inquietudes intelectuales, por eso siempre escribo sobre aquello que me despierta curiosidad sin pensar mucho si habría interés de potenciales lectores. Y el eclecticismo de mi vida me permitió incursionar en el ocultismo con la obra “Fundamentos Científicos del Ocultismo” (Edición del autor, 1993), el fenómeno de la sexualidad como forma de revolución en “Los Secretos del Triunfo Sexual: Erotismo y Autocontrol Mental en la búsqueda del placer” (Editorial Servicios Planificados, 1985), y en la aplicación práctica de la energía de las pirámides en “El Correcto Uso del Péndulo y la Pirámide” (7Llaves Editora, 1999). El hecho que mis libros estén completamente agotados señala que, después de todo, mis inquietudes no estaban tan desfasadas de las de mis lectores.

 

  • ¿Y sus libros sobre Ufología?. ¿Qué nos dice sobre ellos?
  • Resalto especialmente “OVNIs Sobre las Torres Gemelas” (Editorial Kan, 2007) porque, a pesar del riesgo de ser acusado de sensacionalista, las pruebas documentales de la vigilancia de esos objetos durante el atentado son absolutas. Empero, claro, las obras que siempre despiertan más entusiasmo son aquellas que aún permanecen inéditas, y en esa dirección tenemos a “Chamanes de las Estrellas: una lectura esotérica del fenómeno OVNI” y “Guardianes de la Luz, Barones d elas Tinieblas”, éste sobre los vínculos de los Illuminati con seres extraterrestres o extradimensionales. En portugués los lectores podrán encontrar en Internet, de forma gratuita, la obra “La Saga del Uritorco: Crónicas de un Portal”

 

  • ¿Cómo llegó, partiendo de la Ufología, al estudio del Chamanismo y las sabidurías ancestrales?. ¿Puede hablarnos un poco de cada una de ellas?

 Mi concepción, allá por 1976 o 1977, era que la explicación mecanicista –un montón de tuercas y tornillos intelectuales- no agotaba la complejidad y totalidad del fenómeno ufológico. Sus aspectos paranormales y metafísicos, en el más estricto sentido etimológico de la palabra, son innegables y ello me llevarìa a profundizar en esas y otras disciplinas. Tomemos el caso del chamanismo y de las sabidurías ancestrales, por ejemplo, es decir, el conocimiento de los pueblos originarios de la Tierra. Ellos trabajaban con los planos o energías sutiles de la naturaleza y, convencido como estoy que buena parte de la manifestación ufológica proviene de esos planos, es preciso incursionar en el asunto para tener una perspectiva adecuada. Comencé a experimentar y descubrí que algunas de estas técnicas abrían portales o, como mínimo, la percepción de planos muy sutiles. Y eso me perite ver el fenómeno OVNI desde otro lugar.

 

  • ¿En ese proceso usted estuvo frente a frente con eventos o seres que clasificaría como no terrestres?

 Sí. No solamente fui testigo de algunos casos de avistamiento de OVNIs sino, aún más, tanto en experiencias de campo como en la práctica de ceremonias propias de conocimientos ancestrales y en experiencias chamánicas, fui testigo de aparición de entidades, seres que, más que extraterrestres, yo definiría como extradimensionales.

 

  • ¿Qué otras disciplinas usted estudia y que definiría como complementarias al estudio de la Ufología?

 En mi caso, Parapsicología, Chamanismo y por consiguiente, Psicología. Ellas me permiten una comprensión mayor del testigo y su experiencia.

 

  • ¿Cómo definiría la importancia del papel de la Ufología en la sociedad actual?

 Estoy convencido, para asombro de los periodistas que me preguntan sobre el asunto, que el fenómeno OVNI es el hecho más importante y traumático para nuestra civilización en las últimas décadas. Admitamos, sólo por principio, que efectivamente estamos siendo visitados por entidades de otros planetas y otras dimensiones, poseedoras de tecnologías inimaginables, que en algún momento ocurra un gran contacto y que su tecnología comience a migrar hacia nuestro mundo. El impacto en nuestra política, economía y creencias es inimaginable.

 

  • ¿Usted afirma que la “apertura ufológica” es el camino natural que deberíamos perseguir enfrentando todas las consecuencias?

 Sin duda. Será inevitable cierto conflicto y consecuencias no deseadas ante la apertura de la información, pero las consecuencias serán peores de persistir el ocultamiento. La verdad no puede ser negada por demasiado tiempo y cuanto más demora, más esfuerzos deberá realizar el poder en las sombras para mantener el control de tal información ejerciendo la violencia –física, económica o psicológica- que considere necesaria en un grado cada vez mayor. Los poderes del “establishment” saben que inevitablemente el contacto con otras inteligencias cósmicas prevalecerá y que sus instrumentos, como la militarización del tema, conflictos, nuevas iglesias, idiotización cultural de la humanidad, etc., serán ineficaces. Para el poder es necesario detener o por lo menos desacelerar el proceso de concientización con nuevas estrategias. Y entonces aparece el desmantelamiento de la educación y el narcotráfico, llevando violencia, miedo e inseguridad extrema a las calles de todo el mundo y especialmente a los países con más potencial humano. Las personas, con miedos cotidianos, piensan solamente en sobrevivir y no hay tiempo para el espíritu. El poder sigue, así, controlando el mundo por algunas décadas más.

 

  • Cambiando un poco de tema, ¿qué son, a su entender, los agroglifos?. ¿Son un fenómeno actual?
  • El fenómeno de los agroglifos se remonta, como mínimo, a tiempos antiguos. Y las enseñanzas que provienen de la Geometría Sagrada, que estudia las relaciones entre el Macro y el Microcosmos y la codificación de orden universal en patrones, ellos son claramente mensajes conteniendo un salto cuántico para nuestro conocimiento, que entidades superiores traen a nuestra noósfera. Es divertido escuchar a escépticos diciendo que los agroglifos no pueden ser mensajes cósmicos porque sus símbolos se encuentran en momentos distintos de nuestra propia historia, demostrando con eso su cabal ignorancia de temas herméticos.

 

  • Por favor, explíquese mejor.
  • Las órdenes y sociedades iniciáticas y esotéricas conservan a través de los milenios esos símbolos justamente porque su fuente es la sabiduría universal. Eso de manera que tales símbolos regresen hoy en forma de agroglifos es solamente la ratificación y la masificación del conocimiento que hasta hoy estaba reservado a círculos de iniciados. Por este motivo, afirmo que estimulan el salto cuántico de la consciencia humana.

 

  • ¿Cómo ve usted este salto cuántico?. ¿De qué manera los agroglifos estimulan un salto en la consciencia humana?
  • El hecho de preguntarnos qué son y de establecer asociaciones de ideas para decodificarlos ya estimula el repentino avance en la comprensión del interesado. Su multiplicación al pasar de los años lleva al salto cuántico al inconsciente colectivo de la humanidad. Pero, ¿por qué finalmente un salto cuántico?. La expresión de la física es empleada para cuando se pasa repentinamente de una base de pensamiento a otra, muy diferente de la que naturalmente tendríamos si no hubiésemos recibido el estímulo. Los OVNIs y los agroglifos son eso, “empujones mentales” programados por inteligencias más avanzadas para hacernos saltar a otro nivel de percepción y de raciocinio.

 

  • ¡Gracias!. ¿Podría ahora por favor hablarnos un poco más de las disciplinas que considera complementarias a la Ufología, como la Parapsicología, Chamanismo y Psicología?. ¿Qué constató en sus estudios?.
  • Para comenzar, no concibo a la Ufología como disciplina autónoma, ya que el estudio de los OVNIs es, por definición, el estudio de aquello que “no es”. En consecuencia, la mirada del ufólogo debe incluir diversas ópticas, recordando aquí que toda óptica es inseparable del paradigma al que aquella pertenece. Un ufólogo que encare el estudio de los OVNIs despreciando, por ejemplo, la mirada espiritualista, ya comete un error porque estaría partiendo de una creencia preestablecida por él mismo. Él “sabe”, peor en realidad apenas “cree”, que los OVNIs son vehículos interplanetarios y, en consecuencia, halla inútil otro abordaje. Por ello el ufólogo que está abierto al menos a otras explicaciones considera que los vehículos pueden ser tanto vehículos interplanetarios como “ideoplastias”, o sea, proyecciones psíquicas materializadas. También pueden ser entidades espirituales, pero para eso el investigador precisará incursionar en esas otras disciplinas para ajustar ese conocimiento.

 

  • ¿Puede explicarlo mejor para nuestros lectores?
  • Sin duda. La Parapsicología, como descripción e investigación fenomenológica, nos permite comprender que existen alternativas explicativa de los fenómenos que, a priori y por reduccionismo, entendemos como objetos físicos. Es chamanismo y espiritualidad en acción, y no solamente parapsicología. Es la práctica de técnicas que llevan a provocar esos fenómenos. En el chamanismo la persona deja de ser un observador pasivo, sometido al azar que el fenómeno aparezca, y se transforma en interlocutor activo del fenómeno, provocándolo. Y en cuanto al campo de la psicología jungiana, que es lo que me compete, los procesos arquetípicos del inconsciente colectivo abonan la Ufología de dos maneras. Por un lado, permiten comprender que la ocurrencia de fenómenos no es independiente de lo que ocurre con las ideas básicas que forman la psique de masas y, en segundo lugar, da un sentido trascendente a la Ufología, porque solamente a través de la mirada de la psicología jungiana el argumento de que un OVNI como un estímulo – señal, independientemente de su realidad objetiva, impacta y monitorea la evolución de la consciencia humana y deja de ser una mera especulación vacía para obtener sólidos argumentos.

 

  • Usted mencionó a Carl Jung. ¿Cuáles eran las ideas de él sobre el fenómeno OVNI?
  • Jung defendió la teoría de los OVNI como un “ente psicoide”, es decir, un ente gnoseológico que, independientemente de su realidad objetiva, impactaba en la modelación de la consciencia humana individual y colectiva. La historia del pensamiento humano no habría sido la misma si los OVNIs no hubiesen aparecido. Si solo observamos cuántas personas, después de una experiencia ufológica, experimentan una especie de apertura de consciencia hacia una amplia red de temas de interés. Además de eso, el ufólogo debe poder moverse con desenvoltura entre las diversas disciplinas que permiten que el investigador evite la compartimentación conceptual, o sea, entender los hechos sólo desde una única óptica.

 

  • Muy interesante. Por favor, prosiga.
  • Yo propongo una reflexión sobre esto: digamos que veo una potente luz con comportamiento extraño o inteligente en el cielo y digo: “Ah, eso es un OVNI, una nave extraterrestre”. Pero veo una potente luz con comportamiento extraño o inteligente en un cementerio y digo: “Ah, eso es un fantasma, un espíritu”. Pero en ambos casos la única cosa de la que tengo certeza es que vi una potente luz con comportamiento extraño o inteligente, sea en el cielo o el cementerio.

 

  • Vamos a hablar un poco de otra de sus especialidades. ¿Cómo y porqué ganó notoriedad la localidad de Capilla del Monte?
  • Los eventos de Capilla del Monte y su mágico cerro Uritorco se remontan a tiempos prehistóricos. Las etnias indígenas que allí habitaban consideraban la montaña como su templo, su altar a sus dioses. Para ellos, el lugar era sagrado y nosotros hemos encontrado evidencias de asentamientos de una cultura desconocida ya hace unos 8.000 años, con tecnología superior de lo que se esperaba para esas etnias. Por ello, el área ganó notoriedad a partir del pretendido aterrizaje de un OVNI en el cerro Pajarillo el 9 de enero de 1986. Digo pretendido porque, en una de esas extrañas vueltas de la historia (yo me pregunto cuánto hay de casualidad en esto) descubrimos que el “aterrizaje” no pasó de un fraude.

 

  • Pero, ¿hubo avistamientos de OVNIs considerados reales o inexplicables alli?.
  • Coincidentemente, en aquellos días de 1986 hubo un avistamiento OVNI, absolutamente real, un cuasi aterrizaje. Mas el alcance mediático que obtuvo el falso círculo se confundió con el avistamiento real y generó un considerable impacto e interés en la opinión pública. Es curioso y significativo que el caso, en vez de quedar en anécdota, como uno más de tantos que ocurrieron en nuestro país, comenzó a atraer millares de curiosos, entusiastas y devotos de los “hermanos cósmicos”. Los avistamientos comenzaron a multiplicarse (sin duda no todos reales) así como los episodios paranormales, incluidos duendes, visión de entidades y experiencias de sincronicidades.

 

  • ¿Cómo analiza usted esa situación?
  • Vea, bastó que se crease la creencia en una pretendida ciudad o base extraterrestre subterránea, llamada Erks, que estaría allí, en Capilla del Monte, y en la cual muchos aún creen, para que se generase una atmósfera de misticismo. Eso llevó al in evitable, y también simpático, comercio generado por todo eso, para que Capilla se convirtiese en la Capital Espiritual de la Argentina. No puedo evitar comentar mi absoluta convicción de que esa atracción que el lugar genera en millares de personas no es casual; creo que está “programado” por inteligencias no humanas.

 

  • ¿Programado, cómo?
  • Creo que hay un portal abierto en Capilla del Monte y que los hechos de 1986, en parte correctos y en parte no, fueron fundamentales para abrirlo. Eso porque el lugar, más allá de sus bellezas físicas, tiene la particularidad de su idiosincrasia; Capillas es un lugar donde más del 90 % de sus habitantes está directa o indirectamente vinculado con la Ufología y donde las terapias holísticas son un tipo de práctica o actividad común, lo que la transforma en un lugar único en el mundo. Es un “laboratorio vivencial”. Puedo asegurarle que es literalmente mínimo el porcentaje de personas que permanecen allí algunos días y no viven algún tipo de experiencia paranormal.

 

  • ¿Cuál es la importancia del monte Uritorco en ese contexto?
  • Veo al Uritorco como una gigantesca aguja de Acupuntura clavada en un Nadi, o línea energética del planeta. Recordemos que toda la región, especialmente el Uritorco, es un gran afloramiento de cuarzo y ya sabemos sobre las propiedades de acumulación de energía de ese mineral. Él es, si se me permite la expresión, un “faro estelar”, un “resonador cósmico”.

 

  • ¿Cómo nos afectaría el Uritorco?
  • Siendo el Uritorco en particular y toda la región de Capilla del Monte en general un verdadero portal, el lugar nos afecta positivamente pues dispara un cambio vibratorio en los planos espirituales, astrales y energéticos. Por medio del cual no solamente se observan OVNIs sino también entidades de todo tipo, así como otro tipo de “señales”, como sincronicidades significativas y extrañas “casualidades” cotidianas. Y eso no es mera especulación. Es posible sentir un cambio físico también. Ninguno es el mismo después de frecuentar el lugar y es común el comentario que el sitio tiene una “energía inteligente” que jamás le dejará indiferente y provocará cambios en su ser. Todo esto sin considerar los fenómenos, las experiencias y casos que inevitablemente se viven en un lugar que sacude nuestra visión de la vida y el universo. Vivencié eso con mis grupos en “sitios de poder” en México, Egipto, Francia e Isla de Pascua. Ocurre allí también, en ese pequeño pueblo de Argentina.

 

  • ¿Podría contarnos cómo surgiò el Laberinto de Cuarzo y para qué sirve?
  • Mientras estaba determinando radiestésicamente la energía de un lugar en Capilla del Monte, al pie del Uritorco, conocido como Pueblo Encanto situado muy próximo a un “pucará” (término indígena para una fortaleza o construcción ceremonial) y un castillo erigido por un excéntrico noble español esoterista y masón, decidí “anclar” energías cósmicas a través de la Geometría Carlos Lusianzoff, un amigo fallecido y entonces propietario del lugar, no solamente apoyó con entusiasmo mi idea sino decidió darle una particularidad única en el mundo: que el mismo fuera hecho de cuarzo. Así, durante muchos meses se recibió de lugares remotos enormes cantidades de grandes bloques de distintos tipos de cuarzo y comenzamos a construir el laberinto para nuestros ejercicios y prácticas individuales y grupos de meditación. Su objetivo es potenciar y equilibrar nuestro campo áurico y despertar nuestra clarividencia además de armonizarnos, según las leyes que espiritualmente regulan el Universo.

 

  • Por favor, háblenos de su otra especialidad, el Temazcal.
  • En el idioma nahuatl, de los antiguos habitantes del Ánahuac –que luego devendría en México- “temaz” significa “vapor” y “kalli”, “casa”. Por lo tanto, “temascal” es “casa de vapor” o sea, una construcción o tienda dentro de la cual se introducen piedras calentadas al fuego y sobre las que se arroja agua o una infusión de hierbas medicinales. Eso provoca intenso calor y sudoripación finalizando ahí cualquier semejanza con un sauna, ya que durante la experiencia se realizan ceremonias con canciones y meditaciones guiadas con el objetivo de sanar física, psicológica y emocionalmente y permitir que nuestro cuerpo astral aprenda a liberarse a voluntad de nuestro cuerpo físico.

 

  • Por favor, cuéntenos más.
  • Sí. En ese contexto, estamos trabajando el Temazcal para realizar experiencias de contactos con otras entidades y, por cierto, las vigilias ufológicas realizadas después de participar en tales procedimientos nos permiten vivir experiencias y obtener evidencias en mayor cantidad y calidad que aquellas obtenidas sin hacer antes un temascal. En Capilla del Monte realizamos temascales y algunas horas después nos dirigimos a determinados puntos de observación, que es cuando se producen registros importantes.

 

  • ¿Podría darnos un ejemplo?
  • Hace algunos años, luego de un temascal, nos dirigimos a un punto de observación. Periódicamente, tiramos fotos en todas direcciones ene se lugar. Una de las integrantes de mi grupo, que fotografiaba usando un flash, registró a un amigo en el exacto momento en que él cambiaba de posición girando hacia una construcción que se ve detrás. Del lado derecho de la imagen aparece algo, una especie de niebla o humareda, como un rostro azulado y dos grandes ojos. Pero no había humo de cigarrillos ya que nadie estaba fumando allí, ni causa física alguna contra la que podría haber rebotado la luz del flash. Empero, eso estaba allí…

 

  • ¿Afirma usted que evolucionamos en nuestro comportamiento como especie en relación al planeta y a toda forma de vida durante el último siglo?
  • La pregunta es más compleja de lo que mis pocas luces intelectuales me permiten responder. Se refiere a las dudas existenciales más profundas que la especie humana no ha podido responder a través de los siglos. ¿Cómo podría yo hacerlo? Pero lo intento. Simplemente, como estoy convencido que la ontogénesis repite la filogénesis, creo que el camino para la armonía de un único ser humano es el mismo que el de la armonía de todos los seres humanos, y el equilibrio homeostático entre ellos y el Universo es la razón propia de “ser” como especie. De ese modo, pienso en ser feliz y no lastimar a nadie en el proceso. Creo que ése es el Gran Secreto, la Gran Llave, así, con mayúsculas. Y vivo siendo feliz. Luego, aparecen o no algunas respuestas y quizás mejores preguntas.

 

  • ¿Cómo podemos mejorar como especie y a dónde nos llevará eso?
  • Bien, ya está probado que no existen fórmulas mágicas, sean ellas ideológicas, político – partidarias o religiosas, para mejorarnos como especie. Pero, finalmente, ¿qué es lo que hay que mejorar?. ¿Mejorar con respecto a qué o de qué?. En muchos aspectos hemos mejorado, en otros, no. Y todos los caminos como pretendidas soluciones globales a considerar siempre tendrán sus lados débiles. ¿Qué hacer, mientras tanto?. Preguntarse cómo y con qué uno es feliz y camina en esa dirección. Estoy convencido de la eficiencia y omnipresencia de la Ley de Atracción, y así nada nos preocupará e importará más que seguir nuestro corazón pues, haciendo eso, el Universo abrirá sus puertas. Si cuidamos de nuestra madre, la Tierra, todo lo demás nos será dado por consecuencia.

 

  • ¿Cuál es su opinión sobre la necesidad de pruebas en Ufología?
  • Personalmente, mi convicción sobre la realidad material del fenómeno llega por innumerables entrevistas con testigos, antes mismo de contar con pruebas materiales de OVNIs. Porque una “prueba” sólo es “evidencia” de algo sólo dentro del contexto propuesto por una teoría que la incluya. Veamos un ejemplo. Se denuncia el aterrizaje de un OVNI y enseguida aparece en el lugar un extraño objeto de metal. Yo recojo la “prueba” y la envío a un laboratorio, que me informa que aquello se trata de una aleación metálica desconocida en la Tierra o de una composición que no existe en los manuales de geología. Yo diría: “He ahí una prueba física de la presencia de un objeto extraterrestre”. Pero un escéptico (o, como yo prefiero llamarles, un “refutador”, o sea, un fanático en refutar todo) diría que los resultados apenas demuestran que existen aleaciones o minerales en la Tierra que la ciencia aún desconoce. O sea, la evidencia depende del paradigma dentro del cual se observa el fenómeno. Por eso, hace tiempo que dejé de discutir con los escépticos. Pertenecemos a paradigmas diferentes.

 

  • ¿Y qué nos puede decir sobre su propio paradigma?
  • Dentro de mi propio paradigma las pruebas son tan importantes como los testimonios. En esa línea recuerdo dos hongos Amanita muscaria alterados por los efectos de algún tipo de radiación desconocida luego de la aparición de un OVNI en la ciudad de Victoria, provincia de Entre Ríos, en octubre de 1992. En aquella ocasión, hongos que normalmente alcanzan 4 o 5 centímetros de diámetro aparecieron dentro de algunos círculos que habían surgido después de posarse un OVNI y alcanzaron diámetros de cerca de 30 centímetros. En ese caso tuvimos dos tipos de evidencias: los relatos de los testigos y el aumento en el crecimiento de los hongos. Para mí, ambos ocurriendo de manera concomitante, son una prueba. Y también hay muchos registros fotográficos, entre ellos uno obtenido frente al cerro Uritorco por Daniel Rodrigo en el año 2008, donde estudiando la fotografía conseguimos determinar que se trataba de un objeto de 4 metros a 100 metros de altitud y una distancia de 200 metros del fotógrafo.

 

  • ¿Qué es lo que usted diría respecto a la casuística ufológica en Argentina? . ¿Se parece a la de Brasil?
  • Está claro que yo conozco más la casuística argentina que la brasileña, tanto cualitativa como cualitativamente. Por lo tanto, cualquier comparación que yo haga será imprecisa. En consecuencia, por aquello que cuentan los colegas y por lo que pude ver o leer sobre casos ufológicos brasileños, la casuística de ambos países es bastante similar tanto en relación al fenómeno en sí como en relación al perfil de los testigos. Pero creo que esa similitud, en líneas generales, ocurre en todo el mundo.

 

  • ¿Qué casos ufológicos de su país resaltaría como los más importantes o interesantes?
  • Bien, la Argentina tiene casos contundentes, sea por la complejidad d elos episodios, como fue el caso de Trancas, ocurrido en la provincia de Tucumán en 1963, sea por la calidad de los denunciantes, como el caso Polanco, ocurrido en Bariloche en 1995, y también el avistamiento que yo mismo tuve en Buenos Aires, en 1983, cuando trabajaba como periodista en Radio Splendid. En esa ocasión, mis colegas y yo pudimos observar el pasaje de una flotilla de 16 OVNIs en el cielo nocturno de la ciudad, y transmitir “en vivo” lo que veíamos por la radio. Eso hizo que millares de personas que estaban sintonizando la emisora salieran a las calles, los balcones, las plazas y también testimoniaran el hecho.

 

  • ¿Cree que la aceptación de la casuística ufológica puede cambiar en los años venideros?
  • Sin duda que el nivel de profesionalidad con que se encare la investigación del fenómeno OVNI tiene que ver con la calidad de los resultados aunque, una vez más, debo preguntar: ¿resultados en opinión de quién?. Como siempre digo, soy bastante descreído de la opinión científica, que en nuestra sociedad es apenas un sinónimo para la “opinión académica”, y ellas no deberían ser sinonímicas. Estoy convencido que el consenso científico de aquí a 200 años tendrá la misma importancia que hoy tiene el consenso eclesiástico de la Edad Media, o sea, ninguna. El fenómeno OVNI es muy antiguo y continuará misteriosamente interactuando con la especie humana aún por muchos milenios. Por lo tanto, la opinión de un segmento histórico y de la intelectualidad dominante en determinada época no pasa de una broma. Pienso que la profesionalidad en la investigación ufológica tiene que ver con recursos tecnológicos y económicos, claro, pero tiene mucho más que ver con recursos personales del investigador, con su formación y especialización, por ejemplo.

 

  • ¿Entonces usted entiende que depende más de la cualidad personal del investigador que de los recursos disponibles?
  • Yo siempre digo que una de las razones de la lenta evolución de los ufólogos y la visión que ellos tienen sobre el tema; ellos quieren leer sobre Ufología y no se interesan por astronomía, historia, psicología, mitología y muchos otros asuntos, girando en círculos inútiles. Creo que un buen ufólogo debe guiarse más por un modelo universalista propio del Renacimiento que con una ultraespecialización académica, que cada vez sabe más de cada vez menos. Y yo insisto en que el fenómeno OVNI no es apenas un único fenómeno sino una interacción dinámica y proteiforme de numerosos fenómenos, con numerosas causas y proveniente de numerosos universos o planos existenciales.

 

  • ¿Concuerda con la idea que un hipotético conjunto de todo el conocimiento del universo contendría diversos pequeños conjuntos de conocimientos específicos?
  • Bien, yo no creo que el universo contenga pequeños conjuntos de conocimientos específicos. Creo que esa división o compartimentación es una limitación humana,.en parte evolutiva y en parte cultural. Cuando yo escribo sobre una lectura o visión esotérica del fenómeno OVNI tiendo a señalar que debemos caminar en dirección de percibir el universo como la palabra que lo describe, o sea, “uni”, “uno”. ¿Cuál es la diferencia entre conocimiento científico y conocimiento espiritual?. Eso es una limitación de la percepción, porque la realidad es única.

 

  • ¿Sería, tal vez, un modo para comprender mejor la realidad?
  • Es limitante. Analicemos el proceso del conocimiento humano. Entiendo que uno de los traumas más graves de la humanidad ocurrió cuando la ciencia se separó de la espiritualidad, y no me refiero a “religión” porque son dos cosas bien diferentes. Antes, un sacerdote era científico y artista al mismo tiempo. Cuando ocurrió lo que yo llamo el “síndrome de San Jorge”, por la imagen del santo católico matando al dragón, que es una representación (el animal) en muchas culturas del conocimiento racional; ciencia y espiritualidad se divorcian. Y cuando el espiritualista desconfía del científico éste desprecia al primero y el artista se burla de ambos. Estoy convencido que el salto evolutivo que nos espera será integrar esas visiones, como individuos y como colectividad. Eso es lo que hace el Esoterismo, o sea, analiza racionalmente, vive la experiencia espiritual y disfruta la estética de ese equilibrio.

 

  • Dada su vasta experiencia en la Ufología, diría que los extraterrestres ya están en contacto con la humanidad?. ¿Serán benevolentes?
  • En esto estoy totalmente convencido; están en contacto con los humanos, sea en situaciones ocasionales con gobiernos, grupos secretos o individuos escogidos. Y creo que debemos ampliar el concepto que se tiene sobre el fenómeno y no hablar apenas de “extraterrestres”, sino también de “extradimensionales”. Ahora, no corresponde usar términos como “benéficos”, “positivos” o “buenos” para clasificarlos, pues esos son conceptos humanos, no aplicables a inteligencias de fuera de nuestro mundo. Por ello, si usted se refiere a si son “convenientes” para nosotros, supongo que eso depende de la ocasión y de la entidad contactante, de acuerdo con el momento, la oportunidad y el objetivo. Generalizar un contacto “bueno” o “malo” es una visión parcial, imperfecta y errónea que sostiene no solo buena parte de la Ufología contemporánea, sino también una mayoría de público.

 

  • Para finalizar, ¿puede hablarnos de sus proyectos futuros?
  • Vivo mi vida en dos planos separados pero intercalados. En uno, tengo planes y proyectos concretos como, por ejemplo, pronto viajo a la India un mes y medio a hacer un retiro. En otro plano dejo que todo fluya. En este momento estoy finalizando algunos libros que resumen mi cosmovisión y mi experiencia con el fenómeno, al mismo tiempo que busco profundizar mis conocimientos sobre la sabiduría ancestral para aplicar ese conocimiento para entender el fenómeno a partir de algo que llamo “planificación del contacto”, terreno en el que estamos obteniendo resultados interesantes. También aprovecho las oportunidades que la vida me ofrece para investigar nuevos y viejos asuntos desde un ángulo diferente, como hice recientemente en mi visita a los Estados Unidos estudiando “in loco” los casos Aurora y Roswell, llegando a algunas conclusiones interesantes. Hay dos puntos marcados en el mapa que aún me aguardan: la Caverna de Los Tayos, en Ecuador, y Yonaguni, en Japón. También quiero regresar a la Isla de Pascua y a Egipto para seguir ampliando mis investigaciones.

 

 

 

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