Desmitificando la Magia

Comienzo este artículo expresando agradecimiento y honrando la memoria y el legado de aquellos grandes teóricos del Esoterismo de tiempos quizás no tan lejanos, en que escribir públicamente sobre “Magia” (a menos que fuera el Ilusionismo de salón, la única “magia” tolerada socialmente por mucho tiempo) era exponerse abiertamente al escarnio, la diatriba y el ridículo. En tiempos ya remotos la herencia espiritual e intelectual que la Magia gestó era, por el contrario, respetada y conservada. Y en tiempos intermedios, exterminada en las hogueras. Esa línea de tiempo le permitió a Pierre Piobb, filósofo y ocultista, escribir aquello de “en el pasado a los magos se nos quemaba en las hogueras. Hoy, se nos cubre de ridículo, lo que es todavía peor, ya que el ridículo jamás ha creado mártires”.

Esa travesía histórica nos trae a un momento en que, aunque mueva a risa en ese segmento de la sociedad (académica o no) que se considera “racional y pragmática”, la aceptación cuantitativamente significativa que en estos tiempos modernos tiene lo holístico, la reversión de la espiritualidad a estados primigenios de la misma y los inalienables derechos de libertad de expresión genera espacios (como éste) donde, si uno no es demasiado rehén de la mirada impuesta por el “statu quo”, podrá expresarse, encontrar numerosas mentes que reflexionarán sobre lo escrito y, quizás en el camino, haber aportado algo de claridad.

De manera que trascenderemos las definic